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Rozaduras y abrasiones en la piel: cómo identificarlas y curarlas

En las vacaciones, los más peques de la casa es cuando más tiempo tienen para jugar y experimentar actividades nuevas. Esto se traduce en más posibilidades para sufrir pequeñas rozaduras y abrasiones en la piel.

En este artículo te vamos a enseñar cómo identificar las rozaduras y abrasiones en la piel, curarlas y qué productos utilizar.

Tipos de abrasiones y rozaduras: superficiales y extensas 

No todas las heridas son de la misma gravedad ni se deben tratar del mismo modo. Existen dos tipos de abrasiones y rozaduras:

  • Superficiales: aquellas heridas que suponen poca pérdida de piel. La gravedad de la lesión dependerá de la extensión de la herida y de la fuerza del impacto.
  • Extensas: son aquellas heridas que conllevan una raspadura más fuerte, en la cual hay una pérdida moderada de la piel. Este tipo de heridas hay que tratarlas con más detenimiento, ya que pueden infectarse con facilidad.

Cómo curar rozaduras en la piel

Heridas superficiales

Antes de cualquier curación, es imprescindible lavarse muy bien las manos para evitar llevar bacterias a las heridas.

Para las rozaduras o abrasiones en la piel superficiales, su tratamiento se resume en 3 sencillos pasos:

  • Limpiar la superficie de la herida para evitar posibles infecciones con suero fisiológico.
  • Curar. Cualquier herida que se haya producido en la piel es necesario que cicatrice bien. Para ello, en nuestra web podrás encontrar Lusan crema cicatrizante 15 ml. Es una crema curativa que ayuda a sanar pequeñas heridas. Sus propiedades de barrera física se combinan con efectos emolientes, hidratantes, acondicionadores y antibacterianos. 

Heridas extensas

Este tipo de abrasiones en la piel necesitan un cuidado más específico, ya que tienen un alto índice de posible infección.

El primer paso, al igual que las heridas superficiales, es limpiar. En este caso, además de utilizar el suero fisiológico, es necesario utilizar gasas extrasuaves y estériles para quitar el exceso y secar la zona para los siguientes pasos.

A continuación, hay que desinfectar. Para este paso hay dos productos estrella que te harán esta tarea mucho más fácil. 

Por un lado está la Clohrexidina, que evita las bacterias y los hongos. Apto para pieles sensibles. 

Por otro está Lusán Povidona 40 ml, que tiene un poderoso efecto antibacteriano. Contiene povidona yodada al 10% y ayuda a esterilizar la piel ante agentes externos. Está contraindicado en embarazadas, lactantes y afección de tiroides. 

Una vez que la herida está desinfectada, para poder curarla rápidamente se utiliza una crema cicatrizante como la nombrada anteriormente. 

Cuando la herida está perfectamente tratada, es hora de protegerla. Si el tamaño no es muy grande podemos utilizar apósitos genéricos, y si está en una zona que se encuentra en continuo movimiento (pliegues), lo recomendable es utilizar vendas cohesivas que permitan fijar mejor el apósito.

Si las abrasiones en la piel son demasiado grandes y no se cubren bien, en nuestra web vas a poder encontrar las Omnifix elastic 10cmx5m con tijeras, un esparadrapo de tejido no elástico extraordinariamente suave y flexible, así como permeable al aire y al vapor de agua. 

Como paso final, en el caso que la herida pueda dejar alguna cicatriz, para reducirla, prevenirla y alisarla, existen productos indicados para ello como por ejemplo el reductor de cicatrices.

Una vez que ya sabes las diferencias entre los tipos de rozaduras y abrasiones en la piel y cómo tratarlas, disfruta con tu hijo/a de cualquier actividad sin preocupaciones.