Suelen asociarse las acciones realizadas por el corazón con aquellas que se hacen sin pensar, que aparecen por impulso, como resultado de la pasión… Pero, ¡oh!, la belleza del castellano nos permite no hablar de eso hoy sino de los motivos por los que debes moverte en beneficio de tu corazón.

Al fin y al cabo, el corazón es un músculo. Si lo pensamos bien, puede que el más importante de todos ya que, gracias a su movimiento, la sangre se distribuye por todo el cuerpo y le permite funcionar correctamente. Es por eso que no hay que olvidarse de ejercitarlo. ¡Hay que moverse!

La forma más efectiva de activar el corazón es mediante ejercicios cardiovasculares, conocidos como cardio: caminar, montar en bici, correr, nadar, bailar… Todo aquello que mejora nuestra resistencia e incrementan nuestro ritmo cardiaco y nuestra respiración.

Los beneficios de practicas cualquiera de esos deportes son numerosos y se hacen notar enseguida, porque además de activar nuestro metabolismo y ayudarnos a mantener nuestro peso a raya, reducen la producción de hormonas del estrés, generan endorfinas (conocidas como las hormonas de la felicidad) y se fortalece no solo el corazón sino también los pulmones.

Y por si os parece poco, ayudan a mantener el sistema inmune fuerte, a controlar la presión arterial y aumenta nuestra energía. Así que pocas cosas hay más necesarias y beneficiosas que moverte por tu corazón.