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MITOS Y CONSEJOS SOBRE LOS PROTECTORES SOLARES

El riesgo derivado de la radiación solar aumenta constantemente, y con él la posibilidad de sufrir problemas en la piel. El protector solar es necesario durante todo el año, pero en esta época es realmente imprescindible.

Existen muchos mitos sobre los protectores solares y hoy te vamos a contar 5 que deberías conocer.

  • Solo necesitas protección en verano: gracias a las campañas de concienciación de la OMS y otros tantos organismos, sabemos que el sol incide negativamente en todas las estaciones.
  • El protector que nos quedó del año pasado lo podemos usar este verano: ¡NO! Deja de ser efectivo, por lo que aplicarlo puede constituir un riesgo para tu salud.
  • Basta con una pequeña cantidad: ¡NO! La mayoría usamos menor cantidad de la recomendada. ¿EL TRUCO? Que no te quede protector de un año a otro.
  • La falta de vitamina D es peor que el daño solar: un buen fotoprotector no bloquea la síntesis de vita- mina D por el sol, bastan 10 minutos al día sin protección para no bloquear dicha vitamina.

En mi zona no hay tanto sol: FALSO ¡el sol afecta a todo el globo! Cierto que, de menor manera, pero su impacto no es medible por el ojo humano, por lo que no te dejes engañar por algunos días nublados.

Sin embargo, para proteger tu piel de forma correcta en estos meses estivales, además de elegir un buen protector, es necesario saber utilizarlo eficientemente. Por esta razón te damos unos consejos para que le saques el máximo partido al producto:

  1. Elige tu factor: El FPS es el indicador de la capacidad de protección solar de los productos. Cuanto mayor sea el número, más poder de protección tendrás, por ello, las pieles más claras necesitan de un FPS mucho mayor al igual que los niños y las mujeres embaraza- das que son propensas a sufrir manchas en la piel. No dudes en consultar a tu farmacéutico sobre el protector que mejor se adapta a tus necesidades y a las de tu familia.
  2. Evita las horas centrales del día, en esa franja horaria la radiación ultravioleta es más intensa.
  3. Aplica la crema solar entre 15 y 20 minutos antes de la exposición, de este modo tu piel podrá absorberla bien y estarás correctamente protegido.
  4. Ten en cuenta que es recomendable usar un protector solar especial para la cara y otro para el resto del cuerpo. Cuando lo apliques, sobre todo en el rostro, asegúrate de hacerlo de forma uniforme y si es en spray procura que no quede ningún área descubierta. También es una buena idea llevar una gorra o sombrero y gafas de sol para proteger la piel de la cara y los ojos, que son zonas muy sensibles a los rayos solares.
  5.  En cuanto al cuerpo pon especial atención a áreas sensibles como el pecho y los hombros que están expuestos constantemente al sol y suelen ser las partes del cuerpo en las que más se presentan pecas debido a los excesos solares. Tampoco olvides proteger tus orejas y párpados.
  6. Detrás del cuello es también una parte olvidada por lo que tras un día intenso de playa puede resultar muy afectada gracias a nuestro descuido, ¡no la pases por alto!

Ten en cuenta que no siempre nuestra piel se quema de forma uniforme: es normal que por ejemplo los brazos, el pecho y la barriga tomen color antes que las piernas, por eso conviene comprar fotoprotectores con distintos FPS para usar en áreas más sensibles y conseguir un bronceado uniforme.

¡Cuida tu piel y disfruta del verano!