Home / Consejos / HIDRATA TU PIEL DESDE EL INTERIOR

HIDRATA TU PIEL DESDE EL INTERIOR

Estamos hechos de agua, hasta un 70% de nuestro cuerpo es sólo eso: ¡agua! Entonces… ¿qué manía es esa de beber tanta agua? ¿Por qué pasarse la vida hidratando la piel? Hoy sales de dudas… ¡y aprendes 6 maneras de hacerlo!

Al nacer somos poco más que una pequeña burbuja de agua (un 75% de nuestro cuerpo lo es) y vamos perdiendo parte a medida que crecemos.

¿Cómo? Cuando sudamos o evacuamos… ¡hasta al respirar!

¿Dónde va toda esa agua? Más de la mitad en nuestras células; el resto, a la sangre y una pequeña parte riega los tejidos, entre ellos, la piel.

¿Por qué se deshidrata la piel? Nuestra piel, a pesar de ser el órgano más grande del cuerpo (sí, es un órgano más) es la gran olvidada en el reparto de agua y nutrientes por no ser un órgano vital. Si lo piensas, ¡tiene sentido!.

Si además piensas que es el único órgano 100% exterior y expuesto a las agresiones externas, ¡tiene sentido!

¿Es suficiente entonces con beber 2 litros de agua diarios? Para tu salud, sí. Pero tu piel sigue perdiendo la batalla…y con ello pierde luminosidad y aparecen problemas como sequedad, descamación, estrías…

¿Qué hacer para prevenirlo? ¡A las armas! Te contamos formas alternativas de hidratación para una piel ganadora… ¡y sobrevivir a la contienda del verano!

  • A la rica fruta: las frutas tienen un alto contenido en agua y… ¡están tan ricas! Fresquitas son un extra de sabor y vitaminas, también para la piel.
  • Infusiones y zumos: un aporte diurético, sano y sabroso. ¿Un truco? Añade limón a tus infusiones o zumos para un efecto détox.
  • Bebidas isotónicas: si haces ejercicio, tu piel mejorará por la estimulación sanguínea pero tenderá a deshidratarse. ¿No has notado restos de sal en tu piel tras el ejercicio intenso? ¡Estás perdiendo sales minerales y agua! Gana posiciones con estas bebidas.
  • Duerme bien: el descanso diario es esencial. Si no lo hacemos, nuestro sistema inmune se deprime y esto repercute directamente en todo nuestro cuerpo y ¡por supuesto también en la piel!.
  • No abuses del sol: la exposición prolongada, especialmente si se realiza en las horas centrales de día, provoca envejecimiento prematuro de la piel, al mermar la elasticidad y alterar las capas cutáneas más profundas.
  • Agua para tu piel: ninguno de los anteriores, ni siquiera 3 litros de agua diarios, garantizan que tu piel mantenga la hidratación que necesita. Hazte con una buena crema hidratante de farmacia para ayudarla a ganar la batalle y que luzca siempre cuidada y bonita.

¡Esto es la guerra! ¿Y tú? ¿Cuántas armas tienes?