Es primavera y el sol , como en verano, también es peligroso si no tomamos medidas y cambiamos nuestra rutina de cuidados. En está época son muchos los que se resfrían, sufren alergias, bajadas de tensión, cambios de humor e incluso quemaduras debido a una inadecuada exposición al sol. El sol en primavera pude ser nuestro mejor aliado, ya que de el obtenemos la vitamina D, tan importante para nuestro organismo. Pero también puede convertirse en nuestro peor enemigo si no nos tomamos las medidas adecuadas, tanto como por fuera como por dentro. La alimentación es fundamental en primavera; al igual que cambia la naturaleza, regalándonos paisajes impresionantes, también cambian las necesidades de nuestro cuerpo. La ingesta de frutas y verduras nos servirá de antioxidante natural, y además gracias a los carotenoides que estas contienen tendremos una mejor pigmentación en nuestra piel. La hidratación es otro de los factores clave para tener una buena salud sobre todo en los meses de abril a septiembre. Es tan importante por fuera como por dentro. Las cremas y leches hidratantes nos ayudarán a mantener la elasticidad de nuestra piel y un aspecto saludable. Por otro lado beber suficiente agua es imprescindible por muchas razones, pero si queremos tener un aspecto saludable en la piel, hay que empezar hidratándola por dentro. A pesar de que en los meses de Abril y Mayo los rayos de sol sean más suaves, no debemos despistarnos ya que podemos llegar a quemarnos. Por esto la protección solar también es imprescindible en esta época. Con un factor 15 para el día a día nos bastará, pero si lo que queremos es disfrutar del calorcito que el sol nos aporta, un factor 30 es lo mínimo que debemos utilizar. Por último, si quieres tener una piel saludable y bonita visita a tu dermatólogo una vez al año. Él te dará los consejos necesarios según tu tipo de piel. Disfrutemos del el buen tiempo, pero siempre con precaución.